martes, 21 de agosto de 2012
domingo, 1 de julio de 2012
La inmolación por la belleza
El erizo era feo y lo sabía. Por eso vivía en sitios apartados, en matorrales sombríos, sin hablar con nadie, siempre solitario y taciturno, siempre triste, él, que en realidad tenía un carácter alegre y gustaba de la compañía de los demás. Sólo se atrevía a salir a altas horas de la noche y, si entonces oía pasos, rápidamente erizaba sus púas y se convertía en una bola para ocultar su rubor.
Una vez alguien encontró una esfera híspida, ese tremendo alfiletero. En lugar de rociarlo con agua o arrojarle humo –como aconsejan los libros de zoología-, tomó una sarta de perlas, un racimo de uvas de cristal, piedras preciosas, o quizá falsas, cascabeles, dos o tres lentejuelas, varias luciérnagas, un dije de oro, flores de nácar y de terciopelo, mariposas artificiales, un coral, una pluma y un botón, y los fue enhebrando en cada una de las agujas del erizo, hasta transformar a aquella criatura desagradable en un animal fabuloso.
Todos acudieron a contemplarlo. Según quién lo mirase, semejaba la corona de un emperador bizantino, un fragmento de la cola del Pájaro Roc o, si las luciérnagas se encendían, el fanal de una góndola empavesada para la fiesta del Bucentauro, o, si lo miraba algún envidioso, un bufón.
El erizo escuchaba las voces, las exclamaciones, los aplausos, y lloraba de felicidad. Pero no se atrevía a moverse por temor de que se le desprendiera aquel ropaje miliunanochesco. Así permaneció durante todo el verano. Cuando llegaron los primeros fríos, había muerto de hambre y de sed. Pero seguía hermoso.
martes, 8 de mayo de 2012
La vida
martes, 24 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
Cadáver exquisito... ¿Te sumás?
Un cadáver exquisito es un ensamblado de palabras entre varios, una composición colectiva, una cadena de frases entre todos... Sumate a nuestro primer cadáver exquisito dejando tu frase corta en un comentario, y nosotros la agregamos al post... ¡Copate!
- ¿Elefantes alados? ¡Vaya! ¡Títeres en reposo! ¿Pozo entizado? ¡Uau! ¿Qué más había en tu sueño?
- Un castillo, una princesa, un caballero...
- (No entendía ninguna palabra, sobretodo: "entizado"... Igual lo escuche hasta el final).
- ...pero todo estaba dado vuelta, el caballero en el castillo, la princesa cabalgaba sobre su blanco caballo...
- ¿Elefantes alados? ¡Vaya! ¡Títeres en reposo! ¿Pozo entizado? ¡Uau! ¿Qué más había en tu sueño?
- Un castillo, una princesa, un caballero...
- (No entendía ninguna palabra, sobretodo: "entizado"... Igual lo escuche hasta el final).
- ...pero todo estaba dado vuelta, el caballero en el castillo, la princesa cabalgaba sobre su blanco caballo...
martes, 3 de abril de 2012
domingo, 1 de abril de 2012
sábado, 31 de marzo de 2012
La utopía
Ella está en el horizonte
Me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá.
A pesar de que camine, no la alcanzaré nunca.
¿Para qué sirve la utopía, entonces?
Para esto, sirve: para caminar.
(Eduardo Galeano)
Me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá.
A pesar de que camine, no la alcanzaré nunca.
¿Para qué sirve la utopía, entonces?
Para esto, sirve: para caminar.
(Eduardo Galeano)
miércoles, 28 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
Pantera Rosa: devenir imperceptible...
Dice el filósofo Gilles Deleuze: "Yo lo que quiero es hacer mi trabajo, que no me molesten, que no me hagan perder el tiempo, sí... Y al mismo tiempo, ver gente, porque lo necesito, soy como todo el mundo, me gusta la gente... en fin, me gusta un pequeño número de gente, me gusta verles... pero, cuando les veo, no me gustaría... que ello provocara el más mínimo problema. Lo más hermoso del mundo es tener relaciones imperceptibles con gente imperceptible. Quiero decir que todos somos moléculas –es una molécula de red, una red molecular, sí."
Este es un fragmento del libro "El deseo según Deleuze":
Borrarse –nos dice Deleuze- es hacer como la Pantera Rosa (el dibujo
animado de las películas de Blake Edwards). ¿Qué hacía la Pantera Rosa?
Pues pintaba la pared que había detrás de ella de color rosa y, de esta
manera, pasaba inadvertida. Hacer que el mundo devenga rosa para devenir
imperceptible, indiscernible, impersonal, devenir mundo.
Es de nuevo otra imagen de cómo emprender líneas de fuga. No se trata
de huir del mundo sino de hacer que el mundo huya. El mundo huye (el
mundo de la clasificación de la lógica binaria, el mundo en el que
nuestra identidad se recorta, negro sobre blanco) cuando dejamos de
hacernos notar, porque somos mundo, porque somos como todo el mundo.
Pero ser como todo el mundo es difícil, es un asunto de devenir, es
hacer del mundo un devenir: no todo el mundo, ni mucho menos, hace de
todo el mundo un devenir.
No es un juego de palabras. Hacer como la Pantera Rosa es hacer como
la hierba: hacer del mundo un mundo comunicante, eliminando lo que nos
impide estar entre las cosas y crecer en medio de las cosas. Se consigue
a fuerza de eliminar, es cuestión de ascesis y de sobriedad. Mi
territorio queda así fuera del alcance del lenguaje del ser, no porque
sea imaginario, sino porque estoy continuamente trazándolo, como el
nómada.
El resultado, cuando el mundo deviene rosa, cuando hemos devenido
mundo, es que ya no tenemos nada que esconder (lo que se esconde es
siempre lo mismo, cuestiones de amor y de sexualidad). Y no teniendo ya
nada que ocultar, no podemos ser atrapados, el mundo huye, somos
imperceptibles (deshacemos la lógica del amor, que es una lógica
narcisista, porque habla fundamentalmente del yo, para devenir capaces
de amar).
martes, 20 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
Cielo
Veo
el cielo. Es muy celeste. Es hermoso, ¡como nunca antes! Las nubes tan blancas,
incandescentes, son maravillosas… ¡Qué delicia para los ojos! Y el viento que me
sostiene, mientras caigo… ¡Qué fuerte y qué gentil, al mismo tiempo! Él mismo
me cubre y descubre la vista con la túnica. Yo no puedo quitármela, con las
manos atadas.
Ya a
aquél aparato del que comencé a caer no lo veo más.
¡Jamás
estuve más cerca del Señor! Sólo esto no entiendo: ¿no reside Él en lo alto? Y es
que yo voy a las profundidades del río. Acaso Él quiera, antes de verlo,
lavarme las heridas.
De
pronto me di vuelta: ahora sólo veo el río. ¿Y ese pájaro, más abajo? Ya se
hundió. ¿Léonie? Bendita seas.
lunes, 12 de marzo de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
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